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La litiasis biliar -también llamada colelitiasis o cálculos biliares- es la acumulación de cálculos de sales biliares en el interior de la vesícula biliar o de sus conductos, provocando una obstrucción de los mismos. Conociendo la función de este pequeño órgano, es fácil comprender que cualquier circunstancia que retrase u obstruya la salida de la bilis hacia el duodeno podrá causar una enfermedad. Conozcamos pues un poco mejor qué es la vesícula biliar y qué función tiene:

La vesícula biliar es un órgano pequeño y hueco que se sitúa por debajo del hígado. Forma parte del aparato digestivo y se encarga de almacenar y concentrar la bilis. Tiene forma de pera; de su parte superior sale el conducto cístico (tubo que sale de la vesícula llevando la bilis en dirección al intestino), que se une más adelante con un conducto hepático (procedente del hígado), desembocando ambos en el denominado conducto colédoco. Desde ahí, el contenido de la vesícula biliar se vierte en el duodeno (parte anterior del intestino delgado), al que pasa mediante la ampolla de Vater. La expulsión de la bilis es inducida por la ingesta de alimentos, especialmente si los mismos son ricos en grasas.

El papel de la bilis es el de facilitar la digestión de las grasas. Para ello las disuelve de un modo similar a como lo hacen los detergentes. Una vez la grasa ha sido reducida a partículas más pequeñas, su absorción será mucho más fácil. Además, este líquido favorece los movimientos intestinales, permitiendo un flujo adecuado del alimento por los conductos del aparato digestivo y, por lo tanto. una digestión correcta.